Tuesday, May 11, 2010

Cuestiones Gramaticales

(Photo: Shots, Bar Maximo, Buenos Aires, Argentina)


"When your hand brushed mine I thought I'd collapse, I'm not rolling stone I gather too much moss..." Flame, Bell X1

Porque no todo en esta vida es bueno, ahora en mis clases de la universidad tengo que ver una clase de gramática. No es cualquier clase de gramática y sobre todo no es sólo una vez a la semana...en total tengo 4h30 cada semana; personalmente considero que suena como el purgatorio...y aseguro que lo es. Partiendo del hecho que la gramática es la peridición para mi, y que por mucho que hable español, inglés o francés jamás la entenderé, es así.

Luego está el hecho que de todos los profesores que podría haber tenido, me tocó la peor. Pero cuando digo la peor, es la peor. Una mujer de 50 y quien sabe cuantos años y con la menopausia al 100%. Con la voz más chirreante y desagradable que he oido en mi vida, tanto así que podría asegurar que ELLA es la causa de la jaqueca, la jaqueca de cualquier persona, no importa donde esté. Es rara, loca, se le corrió una teja, se le estrellaron muchos neuronas...no sé! pero como que llega un momento en el que está hablando y de repente buggea...se queda pensando, en silencio y con los ojos completamente perdidos en el espacio y tratando de decir como Aristóteles describía el verbo (porque a todos nos importa).

Habla pero se traba, piensa, piensa, piensa...y todos nos quedamos en silencio para ver que maravilla va a decir. Yo ya me resigné a no hablar en esa clase, en principio porque no se nada de gramática y el 99% del tiempo no tengo nada aportante por agregar y por otro lado, por el simple hecho que me perturba dirigirle la palabra porque se que la consecuencia de esa acción es que ella eventualmente me responda, es decir, me dirija la palabra y la verdad...preferiría si nunca más me vuelve a hablar.

Me molesta, porque se que no importa que diga o que haga esa señora, mi forma de escritura no va a cambiar, y aunque dirá que somos incompetentes, nada inteligentes, faltos de lógica, que nunca escribiremos como Borges etc. son cosas que no me importan o que incluso ya sabía. Critica los textos periodísticos, los artículos...y me digo, carajo, si pasaron por un editor, si aparecen impresos...algo tendrán y ya. La vida sigue. Creo que solo ella estará analizando sintácticamente la frase, mirando donde está el sujeto y el predicado, si hay oración subordinada o udocjdinanda...o lo que sea...Dios, que se consiga una vida.

La señora se emociona con Aristóteles, con las definiciones de puntos suspensivos, de descripción, de verbo, de sustantivo, de lo que sea. Dice con esa horrible, horrorosa y tortuosa voz: "Pero es genial!" y en la clase no podemos sino evitar estallar de risa...pues lo único genial seria que se quedara muda o algo así. Ella tendrá sus gustos, pero Dios, su locura no es secreto para nadie, se ve en como habla, como mira, como todo. Es una persona desagradable y no hay cosa que me genere más desagrado que la llegada del miércoles...saber que tengo 3 horas de clase con ella. Me dan ganas de llorar durante horas.

Solo espero tener resultados suficientemente buenos para no tener que volver a ver gramática en mi vida, ya lo que se, se y lo que no, no. Y la verdad, confieso profundamente, sin pena y con toda la seguridad del mundo que prefiero 100 veces escribir mal y ser una tarada en gramática antes que ser como esa señora, sin vida, deprimente y más que un poco loca. Prefiero escribir textos que tal vez no estén a la altura de Borges...pero si están un poco más altos que yo, eso ya es un principio. No pretendo ser la próxima Aristóteles y determinar un análisis profundo de qué significa un verbo. El diccionario tiene una definición clara, aprenda a usarlo y deje así. Quien sabe escribir, sabe...ya veremos que dirán mis editores cuando escriba mis artículos...igualmente algo tendrá que estar mal porque sino ellos corren el riesgo de quedarse sin trabajo.

Ah, que maravilla...mañana es miércoles.

"So shut up, shut up, shut up, don't wanna hear ya!" Simple Plan - Shut Up.

Monday, April 5, 2010

Este incontrolable deseo de crear..

(Photo: Parque Las Heras, Buenos Aires, Argentina)


"En fin de compte, tout s’arrange, sauf la difficulté d’être, qui ne s’arrange pas." – Jean Cocteau

Ahora que comencé mi carrera de periodista me he vuelto a preguntar lo mismo que me pregunté cuando empecé a estudiar ciencia política: qué voy a crear con esto?

No es la primera vez que me pregunto esto, cuando estaba en el colegio me decía que quería estudiar literatura y escribir libros, y en esas entré a un Barnes & Noble en USA y al ver un sin fin estantes, todos llenos de libros me dije: No, mejor deje así. Y no me arrepiento de haber dicho no, cualquier podría decir que me rendí sin siquiera intentar pero la verdad es que fui consciente que escribir un libro, escribir un buen libro, no lo puede hacer cualquiera. Todos hemos visto la cantidad de libros, libros y libros de cosas que uno no sabe si son interesantes o no...tal vez en algún momento escriba un libro, me haría feliz, sería cumplir uno de mis sueños pero por ahora es algo remoto.

Vuelvo al tema de crear, cuando conocí a J-E me dije a mi misma que estudiar informática era una de las cosas más locas que había hecho en su vida. Evidentemente para una persona como yo, que le corre a las matemáticas, a la física y básicamente a todo lo que tenga números o cálculos...la informática era un mundo desconocido y era el mundo de los geeks. Pero luego, hablando con J-E y viendo las cosas que hace, las cosas que hará una vez que entre al mundo laboral me di cuenta que el crea cosas, cosas útiles, cosas hermosa, el puede hacer lo que quiera...y lo que me atrae es que puede decirse: "eso, eso que tengo en frente es algo que yo creé". Y entendí lo interesante de tener la capacidad de crear, de que de nada surja algo y que ese algo tenga un propósito...o no.

Cuando volví a Colombia y empecé a estudiar ciencia política lo primero que me vino a la cabeza durante mis estudios fue que no tenía idea de qué es capaz de crear un politologo. Qué puede crear un politologo? Conoce de política, debate...etc...pero en fin sentí que no crearía nada, nada físico, nada que otros pudieran admirar y que me trascendiera. Sobra decir que eso no me gustó.

Ahora y desde hace mucho sabía que quería estudiar periodismo, me permite escribir y desenvolverme en una variedad de campos bastante amplios y además de esto, me permite crear. Si, hay artículos que personalmente creo que no aportan nada al mundo sino algo de información y ya. Sé que cuando comience a trabajar deberé empezar por lo bajo, lo básico, lo mundano...pero ahora más que nunca sé que quiero crear otras cosas, quiero poder sacarle el jugo a el titulo de periodista, que en muchas ocasiones es un free-pass access a sitios donde uno jamás creyó poder llegar. Ser periodista abre puertas que uno jamás pensó que existiera y es por eso que me digo que no puedo dejar de lado esa oportunidad de crear, de dejar algo de mi, plasmar algo mío y poder transmitirlo a quien yo quiera, en donde yo quiera y cuando yo quiera.

Pero bueno, en verdad este incontrolable deseo de crear va más allá de mi carrera o mi trabajo...si es algo que puedo hacer, sólo por hacerlo, sólo por crear...también me gustaría. Me da envidia de mis amigos, Lau que diseñará sillas y maricadas, Nico que diseñará ropa, Tomás que creará plato y los hará a su manera y la gente se tirará a sus pies para poder comerlos, J-E con sus sitios web, fotos y diseños. Es esa capacidad y facilidad de crear, es este deseo que se ha alborotado y necesito saciar...es este incontrolable deseo de crear.

Es por esto que he decidido ahorra para comprarme una cámara, una cámara de verdad para aprender a tomar buenas fotos, saber manejarla y demás. Quiero crear fotos, fotos hermosas...fotos que pudiera ver en un futuro y decirme a mi misma, "wow, yo hice esto". Es ese deseo de poder tener algo que yo hice, en el futuro.

Bueno, además de esto también me voy a ganar el Pulitzer.

"Hay historias que son de danzón y de arrabal, hay placeres que embriagan y saben a traición," - Historias de Danzón & Arrabal - Alex Syntek


Tuesday, February 23, 2010

¡Bomba de Tiempo!

(Photo: Bomba de Tiempo, Ciudad Cultural Konex, Buenos Aires, Argentina)


"Our lives are too short remember, we swore we'd never surrender," Our lives are to short - Outlines.

En Buenos Aires hay un plan bastante conocido tanto por los porteños como por los turistas y extranjeros. Es lo que podríamos llamar el plan del lunes en Buenos Aires. Este espectaculo es una banda que se presenta en lo que se llama la Ciudad Cultural Konex (Sarmiento 3131), es una banda de instrumentos más que todo de percusión. El nombre, Bomba de Tiempo, el sitio es una edificación bastante grande, una tarima en el medio y por encima del nivel de suelo, es un area gigante sostenida por columnas en concreto, todo pintado en blanco.

A la entrada a una larga fila y una que otra gota de lluvia que cae, se compran las boletas y se accede al sitio. Un patio gigante con una 'K' en el medio, hacía el lado se encuentra la sección de comida y bebida, no sé si hay gente que come ahí porque la verdad lo único que vi, eran personas con vasos gigantes llenos de cerveza. Vasos de un litro aparentemente, de esos que en medio del calor que uno se imagina que va a hacer durante el espectáculo, aparece como algo enviado del cielo para calmar la sed y el calor. Es simplemente buenisimo.

Entramos al sitio (J-E, Lucy, Archi y Yo) ya bastante lleno, ya con bastante calor, evidentemente es en ocasiones como estas en las que me frustra de sobremanera ser tan bajita pues me tocó un tipo gigante en frente (tengo la sospecha que era Aleman, sólo los alemanes pueden ser así de grandes). Eventualmente logramos acomodarnos mejor y ver la banda, un grupo de alrededor 12 o 13 integrantes, cada uno con su respectivo instrumento y en el medio está el que dirige. Empezaron a tocar la música e inmediatamente entró un ambiente de fiesta, en el que todos bailan, siguen el ritmo, aplauden, chiflan, gritan, etc. Gente de todas partes está en este sitio, en verdad en lugares como este es donde es casi imposible NO encontrarse a alguien, incluso yo, que no conozco a nadie en esta ciudad, logré encontrarme con alguien.

Es imposible no sentir la música, no tener ganas de bailar, el ambiente de festejo, de locura de apodera del sitio y todos andan en la misma vibra. Los vasos de cerveza ya vacíos olvidados en el piso, la gente saltando, bailando, tomando fotos y filmando. Entre los mismo músicos improvisan un poco, sacan ritmos diferentes, toman turnos para dirigir la banda, se voltean hacia el público y todos aplauden al ritmo que se imponga.

Después de dos horas el show va llegando a su fin, la banda toca su canción y la gente sigue enrumbada, ya a nada importa el calor, la gente, nada, se disfruta de la música y punto. Al finalizar una enorme ola de aplausos el grupo deja la escena mientras nosotros solo gritamos: "Otra, otra otra..."y segundos después regresan para tocar una última canción.

Finalmente salimos todos, sudados, tibios, con calor, pero completamente extasiados. Queda uno con ganas de más, de volver todos los lunes, de volver y disfrutar y poder tener este tipo de diversión un lunes, un día tan inaportante como el lunes, ese día el cual uno normalmente detesta por sus connotaciones de primer día de la semana, etc. Este show da un razón para esperar el lunes con ansias, para decirse que no sólo es el fin de semana que cuenta, sino que en una ciudad como Buenos Aires es posible encontrar una rumba, toda una farra, una buena vibra en un día como el lunes.

Lo único que puedo decir, es que ya encontré mi plan para los lunes de ahora en adelante.

"Let this be our little secret, no one needs to know it's meaning", Little Secrets - Passion Pit.

Monday, February 15, 2010

Choc Thermique

(Photo: Entrada Subte D, Av. Saenz Peña, Buenos Aires, Argentina)

"So please,please, please let me, let me, let me, get what I want this time," - Please, Please, Let Me Get What I Want - The Smiths

Luego de pasar casi dos semanas en Buenos Aires, en mi nueva vida, etc. Considero prudente escribir una entrada acerca de lo que ha sido esta nueva experiencia, este aterrizaje en tierra desconocida (y al mismo tiempo no tanto). Buenos Aires ya conocía, pero como dicen, conocía como turista, conocía las cosas que todos conocen cuando vienen aquí, el Obelisco, la Casa Rosada, la Boca, Caminito, etc. En los días que pasé aquí me ví más que todo rodeada de turistas que de argentinos y en verdad me dí cuenta que esa no es la experiencia que buscaba vivir, no me quejo, conocí la ciudad y me encantó y afortunadamente me dejó con esa gana de volver y adentrarme más en lo que es la vida porteña.

Durante el mes que pasé de vacaciones en Diciembre logré tener un poco más de esta experiencia. J-E, quien ya llevaba 5 meses en Buenos Aires, estaba muchísimo más acostumbrado a la vida cotidiana, sabía a que sitios ir, qué calles o que buses tomar. Es eso de vivir en una ciudad y saber que las cosas que tienes estan ahí a tu alcance, que tienes todo el tiempo del mundo para conocer y que cuando conoces es algo que se vuelve parte de ti, de tu cotidiano, es constante.

No voy a pretender decir que conozco bien Buenos Aires, ya me he perdido una que otra vez y tomado el bus que no era, pero bueno, me pasó en Lyon, evidentemente también tenía que pasar aquí. Pero ya es esa sensación que tengo de saber que voy a pasar los proximos 3 años de mi vida aquí que hace que me diga en mi cabeza, tienes tiempo, disfruta. Saber que en un mes estaré en la Universidad, que logré lo que siempre quise, que fue poder estudiar en otro país. Ya no depende de un examen, ya no está en veremos, es seguro, heme aquí en medio de esta ola de calor en esta enorme ciudad. Estoy feliz.

He caminado un poco la ciudad, he conocido el barrio en el que vivo y también he tratado de conocer bien a mis compañeros de piso. A Dave (inglés) lo conozco más que a Ariel (argentino) ya que pasé mi primera semana en este apto con el, hablamos, jodimos, nos reímos, vimos películas, salimos. Nos llevamos bien y por ese lado me encanta esta nueva experiencia de compartir un piso con gente, es una cuestión de abrirse un poco y conocer a otras personas y aprender a vivir con ellas.

Para mi esta semana fue toda una aventura, tratando de conseguir un celular (con contrato es imposible si no tienes DNI) pero pues yo no conocía este detalle entonces me paseé por todo Buenos Aires buscando el modelo que se ajustaba a lo que podía pagar. Pagué mi universidad, feliz de saber que ya estaba adentro y que no tenía que tomar el curso cansón de ingreso que no te asegura la entrada a la Uni. Salí con J-E algunas veces en algunos bares y restaurantes y estuvo bien.

No sé si es que aún tengo la cabeza en modo avión, pero ya tengo la impresión que vivir aquí va a ser un cuento completamente distinto, ya no estoy con mi familia ni con mis amigos y en verdad puedo contar con los dedos de una mano, la cantidad de gente que conozco aquí. Es en verdad una nueva vida, nueva gente, nuevo todo. Es lo que estaba buscando, lo que había querido desde hacía mucho tiempo y lo que temí que no iba a poder tener sino hasta mucho después. Pero no, heme aquí, con ventilador al lado y contando estas dos semanas que acaban de pasar. Aún me quedan cosas por hacer, trámites y cosas, pero es todo parte del plan y la verdad siento cierta satisfacción (pero igual ni tanta) al saber que tengo que hacer estas vueltas, las cuales me permitirán quedarme aquí.

Por ahora disfruto de mis vacaciones porque tengo vacaciones hasta marzo, duermo como una morsa, salgo a caminar por las calles, voy a restaurantes y bares de vez en cuando y nunca falta la buena rumba para completar el combo. Por ahora la vida se pasa tranquilamente y espero ver cómo se pasa todo en la Universidad. Esta es la vida que quería para mi y no hay cosa más satisfactoria que saber que puedo vivirla. Si las cosas no salieron como lo quería hace 6 meses, bueno, ahora están bastante bien.

Por ahora lo único que necesito que pase rápido es esta ola de calor que, si sigue como va, va a terminar derritiendome de verdad.

Esse Quam Videri

Tuesday, February 2, 2010

..Despegue Repentino..

(Photo: Parque Conjunto El Velero, Bogotá, Colombia)


"Well I wish I could think of some cliché to mouth, to make our parting seem less sad," - Run,Honey, Run - Morcheeba

Ayer primero de febrero fue de cierta manera toda una aventura y una carrera contra el reloj. Desde el comienzo del día fue ir a cuadrar todos los últimos detalles antes del vuelo (tentativo), comprar cosas, fijarme que no se me estuviera quedando nada y sobre todo hacer que mis pertenencias cupieran en la maleta sin que tuviera que pagar algún tipo de recargo o peor aún, que tuviera que dejar algo atrás.

Mi día se dividió entre hacer vueltas para mi y ayudar a mi mamá a cuadrar su drama con la camioneta (la cual se habían llevado para los patios, para aquellos que vivimos o conocemos Bogotá sabemos la desgracia tan infinita que esto puede conllevar). Lo simpático o más bien bizarro del día de ayer es que no sabía sí si me iba o no, no sabía si sentir la nostalgia de partir por lo menos por un año de Colombia, si mirar a mi hermano y que me diera cosita de saber que al nene le iba a dar un guayabo tenaz cuando me fuera. Pasé el día como cualquier otro, confieso que estuvo muchísimo más movido que los otros días de las últimas dos semanas. A las 6:30 pm estaba parada en frente de mi maleta, ya llena (y bastante pesada también), hablando con mi papá las cuestiones de logística y con Juan Sebastian al lado, quien había ido para despedirse. En medio de tanto ajetreo y tanta cosa, no lograba sentir nada frente al hecho que tal vez partiría esta noche, sólo sabía que quería irme pero no lograba hacerme una idea ante la posibilidad que se acercaba con cada hora.

Luego de despedirme de Juan Sebastian, me bañe rápido y a aquello de las 7:15pm estaba saliendo de mi casa, despidiendome de mi papá, y fue la despedida más rara de mi vida, pues en verdad no sabía si nos volveríamos a ver esa noche o si en verdad seria hasta la próxima vez que venga a Buenos Aires o hasta que yo vuelva a Colombia. Él, evidentemente, aún seguía con la cabeza en las cuestiones de logística y oí como le dijo a mi mamá mientras salíamos: No se te olvide darle las recomendaciones (las cuales me han venido dando desde hace unos 3 meses). La despedida de mi hermano fue igual, estaba ahí comiendo pasta muy tranquilo y de repente se me hizo raro despedirme de él, una vez más sin saber que tan verdadera era esta despedida.

Salimos para el aeropuerto y llegamos tipo 7:45, fuimos directo al counter sin siquiera sacar mi maleta de la camioneta por aquello de que en verdad estaba muy pesada y que si en verdad si encontraba vuelo vendríamos a sacarla rápido. Una vez en el counter, mi mamá y yo entramos en modo "Carita de Bambi" para rogarle a la señora que nos consiguiera un puesto en el vuelo, que era urgente, necesario etc. Nos dijo que debíamos esperar una hora, debíamos volver a las 8:45pm, es decir faltando 15 minutos para que cerraran el vuelo. En vista de que teníamos una hora para quemar, nos fuimos a comer a Crepes, una vez más en mi cabeza tenía la extraña sensación que esta podría ser mi ultima comida en Bogotá por mucho tiempo, pero sabía igual, me sentía igual, todo parecía remoto y desconocido.

Comimos y fuimos a buscar un libro para matar tiempo en el vuelo (tentativo) pero nos dimos cuenta que ya casi era la hora de volver al counter entonces dejamos el libro de lado. Bajamos una vez más, entrando de nuevo en Bambi mode y estábamos listas para joderle la vida a los de Avianca hasta que no hubiera ya nada más que hacer. Finalmente después de unos minutos que parecieron literalmente horas, mi mamá salió corriendo por la maleta (que, quisiera volver a remarcar, estaba verdaderamente pesada), volvió, la señorita sacó rápidamente mi tarjeta de embarque y de repente la tenía en mis manos. Volteé a mirar a mi mamá y ahí estaba, a mi lado y con los ojos aguados. Fue en ese lapso mínimo de segundos que me di cuenta que me iba, que ya, era definitivo y que tenía que correr a la puerta de embarque porque ya no tenía tiempo.

Salimos afanadas hacía el segundo piso del aeropuerto, yo tratando de llamar a J-E para avisarle que llegaba hoy y mi mamá hablando con mi papá, diciendole que tenía la tarjeta, que me iba. Y de repente, ahí estábamos, en frente de inmigración, en esa sección del aeropuerto donde se aglomeran grandes grupos de gente para despedirse, se abrazan, se desean buen viaje, lloran, se ríen y mi mamá y yo corriendo. Me despedí muy rápidamente de mi papá y no alcancé a hablar con mi hermano, abracé a mi mamá, quien aún tenía los ojos aguados y nos despedimos.

En medio de tanto ajetreo, tanta vuelta, tanto afán y tanta incertidumbre no alcancé a sentir el peso de lo que fue este despegue repentino. Un momento tenía a mi mamá al lado al siguiente andaba caminando por el Duty Free, camino al vuelo que me traería a la capital Argentina. El mirar mi tarjeta de mi cuenta del karma que es conseguir un vuelo a último momento, efectivamente a uno le dan una silla, la cuestión es que es la peor silla de todo el vuelo. Para recuerdos futuros, la silla que me dieron: 37F --> para aquellos incultos que no saben que silla es, pues a ver, de manera ilustrada, iba haciendole visitas a las azafatas. Mientras iba entrando al avión, un hombre que estaba delante mío con su esposa le dice: "35D, bueno al menos no nos dieron la última fila, la 37 creo, con esos asientos que no se pueden mover y que estas definitivamente en la cola del avión, es tenaz, inhumano casi." Y yo ahí atrás escuchandolo relatar lo que serian las próximas 6 horas de vuelo.

Efectivamente sentí el vuelo en su máximo esplendor, si les gusta sentir lo que es volar, recomiendo que la próxima que viajen en avión pidan específicamente esta silla. Durante el vuelo pensé en sacar mi computador y escribir esta entrada mientras volaba, habría sido una experiencia diferente, pero la verdad mientras veía la película, que ya ni me acuerdo cual era, entré en un estado en el que dormía pero en verdad no. Mi cabeza daba vuelta de un lado al otro, no lograba acomodar mi almohada, mi cobija se me caía y me daba frío. En verdad no pude ser más feliz (y al mismo tiempo ni tanto porque estaba casi dormida) cuando el capital anunció que comenzabamos el descenso hacía el aeropuerto Ezeiza.

Evidentemente lo que me impacto de mi llegada fue la ola de calor que sentí, incluso a las 7am. Al tomar el taxi no pude ser más feliz de saber que tendría aire acondicionado por lo menos durante la hora de trayecto de toma llegar a Palermo. Hablé un rato con el conductor, quien resultó ser bastante simpático (eso de que lo invitan a tomar cerveza y todo a uno). Llegué al apto de J-E, una vez más ligeramente atontada por la temprana hora y por el peso del calor que azotaba, subimos la maleta (no sin esfuerzo), escribí un rápido e-mail para avisar que mi llegaba exitosa y proseguí a quedar placidamente dormida hasta que un taladro (manejado por obreros justo abajo de la ventana) me despertó.

Qué hacer hoy, antes de que la vida 'real' comience una vez más? Una cerveza fría cae bastante bien.

"Appena prima di partire," - Zero Assoluto

Monday, January 25, 2010

..Un Paro Cardiaco Para Llevar Por Favor..

(Photo: Parrilla 'El Torito, Costanera Sur, Buenos Aires, Argentina)


"Me verás volar por la ciudad de la furia, donde nadie sabe de mí y yo soy parte de todo," - Ciudad de la Furia, Soda Stereo

Creo que sobra decir que soy un fracaso para los blogs, pasar más de un mes sin escribir es la clara evidencia de este hecho, incluso durante el tiempo que pasó pensé en cosas para escribir pero Dios en medio de tantas cosas para hacer y de no hacer nada, no me nació el impulso para escribir. Es por eso que ahora, un mes y 23 días después vuelvo a esta página que en verdad no quisiera abandonar.

Bueno dejando de lado toda la chachara acerca de mi fracaso como bloggeadora (linda la palabra), volvamos a lo que importa, que vendría siendo la entrada en sí.

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Durante el mes de diciembre realicé un viaje a Buenos Aires para visitar a J-E y para disfrutar del placer que son los alfajores, helados, vinos, carnes, chocolates y caminar por las calles porteñas. Fue un muy buen mes, dos semanas en Buenos Aires y dos semanas viajando por el norte argentino y negriandome para quedar bien morena. Caminamos, comimos, bebimos, salimos, nos reimos, nos quemamos, hablamos, tomamos fotos, vivimos la life argentina.

En medio de tantos placeres argentinos no podiamos dejar de lado el paseo a la Costanera Sur, plan que no hice la primera vez que fuí a Argentina con mis padres. Qué es la Costanera Sur? Bueno, tal vez me equivoque en mi descripción pero para mí es la avenida que bordea el río de la Plata y que pasa al lado de la Reserva Ecológica, con botellas de plastico y basura en la mitad detalle que hacer que en medio del calor veraneo de BsAs dan bastantes ganas de meterse al agua. Qué hay en la Costanera Sur? Fácil, Bondiola, Choripan y música to go avec.

Creo que fuimos un sábado, con muchísima hambre luego de no haber comido nada antes de salir del apartamento, caminando al lado de los edificios de Puerto Madero, un pequeño parque, un campo y vías férreas cubiertas casi completamente por el césped. Llegamos a la Costanera, ya con el hambre al 100% y visualizando el Choripan, la calle peatonal con 'stands'/ carritos asadores, estos mismos con sus puestos donde se encuentran los aderezos para el plato de su elección y una heladera con todo tipo de gaseosas y una que otra cerveza.

Paramos en el primero que vimos: 'Parrillada el Torito', el cocinero allá atrás, con su variedad de carnes, tienen de todo tipo: niño perdido, paloma, paloma perdida, sorpresa, res, cerdo...En fin, yo como no había tenido la experiencia, pedí un choripan, ya lo tenía fichado, lo traía en la cabeza desde que salimos del apto, J-E pidió una bondiola, para aquellos incultos que no saben lo que es, es carne de cerdo (and God knows what else) picada. Algo que me marcó de mi estadía en Argentina es que a pesar que hablamos el mismo idioma, en una gran cantidad de oportunidades las personas no me entendían cuando hablaba, sí tal vez sea porque no digo el 'shhh', pero igual me perturbó un poco pues debía acudir a J-E para aclarar lo que decía...qué tan loco es eso? Una colombiana pidiendole a un francés que le explique a un argentino lo que quiere para comer.

Mientras esperábamos, sentí algo de pena por Monsieur le chef, pues ahí en ese puesto detrás de ese asador, las gotas de sudor que rodaban por su frente (y probablemente por todo el resto de su cuerpo) no pasaron desapercibidas. Cuando estuvo lista nuestra comida proseguimos a recogerla, el hombre en su eterna sabiduría nos dio el choripan y la bondiola, cada uno con su respectiva servilleta, la cual en menos de tres segundos estaba completamente transparente.

Proseguimos con los aderezos los cuales varían entre ensalada de tomate,lechuga, cebolla, salsas de todos los colores y sabores, vinagretas y como veinte platos más llenos con quien sabe que más. La verdad, el choripan eran tan grande que el pensar agregarle algo más parecía imposible pero pues igual tratamos. La parte más simpática de esta experiencia es saber como carajos hacer para comerse esa cosa, uno la mira por todos los lados, abre un poco la boca y trata de morder, no, no era por ese lado...bueno trate por otro. Para los que creen que comerse un perro caliente (o pancho) es difícil, recomiendo que se abstengan de comerse uno de estos, corren el riesgo de 1. Que el choripan termine como decoración de la ropa que llevan o 2. Atragantarse en el intento.

La conversación mientras que comíamos fue nula pues el grado de concentración que se requiere para comerse una cosa de esas es bastante elevado, fijarse que no se este cayendo un pedazo por ningún lado, que no se vaya a manchar la ropa, tratar que la única servilleta que le dieron no se engrase a una velocidad descomunal para al menos poder tratar de limpiarse la boca. Unos minutos después debimos pedir más servilletas, era cuestión de urgencia. Al finalizar la comida, simpática idea pues uno al ver el tamaño de estas comidas no cree que pueda acabarlas, nos miramos y miramos nuestras panzas las cuales debieron haber crecido unos cuantos centímetros. Uno se dice: ah, no eran tan grande o tan pesado después de todo...dele uno o dos minutos y siente como su peso se va acomodando en su sistema y luego sabrá que si no se mueve inmediatamente para bajarlo un poco, es muy probable que se quede bloqueado en el sitió en donde se encuentra sentado.

Luego de 300 servilletas y respirar muy profundo, nos pusimos de pie y proseguimos a buscar un sitio donde lavarnos las manos, J-E evidentemente aprovecha la situación para ser una nalga y mojarme con el chorrito de agua y así en vez de lavarme las manos terminé casi bañada. Luego de esta saludable comida, decidimos continuar con nuestro plan saludable y caminamos o pues, rodamos por la Costanera Sur.

Esta es una experiencia 100% argentina, la gente está ahí comiendo tranquila, cuestiones de sanidad e higiene olvidadas por completo pues siempre está bien comerse esa comida que no se está muy seguro de donde viene, cuanto lleva ahí o en qué condiciones fue preparada porque al final sabe delicioso y quita el hambre por tres días. Gente trotando, tomando mate sobre el borde de la avenida, jugando futbol y haciendo picnics, buena música de fondo para acompañar...or maybe not, pero bueno, el ambiente esta ahí, es sólo cuestión de ir a disfrutarlo. Una de las tantas cosas que hace que enarmorarse de Buenos Aires sea tan fácil...un paro cardiaco para llevar por favor.


"Buenos Aires se ve...tan suceptible,"

Wednesday, December 2, 2009

Así se baila el Tango


(Photo: CD's Buenos - Aires Paris Electronic Tango,Hybrid Tango, Natallia - Tango Electronico)


"Milonga pa' recordarte, milonga sentimental...otros se quejan llorando, yo canto pa' no llorar" - Milonga Sentimental, Otros Aires.

La noche antes de mi vuelo de regreso a Colombia salimos a comer a un restaurante y luego de eso fuimos a tomar algo en el Centre Ville. Caminamos por la Esplanade y por el Jardin des Champ de Mars de Montpellier y llegamos al Musée Fabre, en el patio justo en frente del restaurante del museo había un gran grupo de gente y se oía un tango en el aire. Al acercarnos más nos dimos cuenta que era una de esas noches en las que la gente reúne en un sitio especifico a bailar, en este caso evidentemente era una noche de tango. La gente milongueaba y bailaba lentamente, el tango guiaba sus pasos, lentos y sensuales, marcados e incitantes.

Nos acercamos a la mesas, yo me quede cerca de la mujer que colocaba la música, le pregunté quien era el artista y cual era la canción que sonaba. Mientras me respondía continué observando a la masa humana que se deslizaba lentamente a través de la pista, sus pasos tan suaves que parecían flotar a milímetros del suelo. La mujer me preguntó si sabía bailar tango, le respondí que no, nunca lo había intentado pero que me encantaba escucharlo, sobre todo el tango electrónico.

"Bebe tus nostalgias en el sordo cafetin"

Me despedí de la mujer y me dirigí a la mesa donde estabamos sentados. Ahí seguí mirando el dulce y lento baile que se presentaba ante mis ojos. En ese momento me dije que era una verdadera lastima no saber bailar pues me habría encantado participar en ese momento, en ese grupo de gente unida por un ritmo y guiando sus pasos lentamente por la pista. Vi parejas de todos tipos y edades, hombres, mujeres, jóvenes, viejos, los imaginaba a todos como enamorados, que venían a dejar de ser dos para volverse uno al ritmo del tango.

Cada quien iba a su ritmo, escogía sus pasos, se deslizaba como deseaba. Cada paso se marcaba, se sentía. Sus rostros separados por un leve milimetro, sus brazos firmes, sosteniendose mutuamente y sus piernas...dibujando figuras y decorando cada uno de sus movimientos. El leve roce de una pierna sobre otra, una caricia escondida. Un beso perdido entre el sonido del bandoneón.

La música se detiene y pareciera como si todos hubieran salido de un trance, como si el fin de la música los transportara una vez más a esa noche de verano en el centro de Montpellier. Sonríen, agradecen, se abrazan y se besan y lentamente la pista va quedando vacía.

"A veces...cuando logro sobrevivir al Domingo que rara vez florece"

Estando de regreso en la tierra del café y la cheverecidad decidí no dejar atrás esa idea de bailar tango y por eso decidí comenzar unas clases. Encontré una pequeña academia cerca de mi casa, con un grupo igualmente pequeño compuesto por más mujeres que hombres y por un profesor bastante simpático. Ya habiendo visto más de una vez como se baila el tango, me pregunté que tan difícil sería aprender, que tanto tiempo me tomaría llegar a alcanzar un nivel que se pudiera considerar decente, que si en algún momento llegara a ir a Buenos Aires y hubiera una milonga que yo pudiera participar en ella (asi fuera con los pasos más básicos).

Comencé mis clases hace ya unos 4 meses y medio, 2 horas cada semana. En verdad no es mucho, razón por la cual mi progreso ha sido más bien lento sin embargo desde el primer día me di cuenta que tomar estas clases fue una muy buena decisión. Sentía que quería aprender, practicar y moverme como se movían los alumnos que iban más avanzados. Hay una señora de unos 60 años que en una ocasión bailó toda una canción con el profesor (Miguel Angel) y al finalizar la música lo único que pude decir fue: "Yo quiero...(bailar así)."

"Borracho y desaliñado entró el cantor malherido, bebiose hasta el apellido para poder entonar"

En mi ultima clase aprendimos uno de esos pasos que uno ve y dice: "que vaina tan sexy carajo" en verdad quedé atónita y cuando logré hacerlo me sentí realizada, imaginé juntar todo lo que he aprendido y poder hacerlo en ritmo real, en una milonga, bailando en el sentido contrario a las agujas del reloj (porque así se hace). Apoyar mis manos suavemente sobre la espalda de mi pareja, descansar mi cabeza ligeramente contra su barbilla y dejarnos llevar por la música. Caminar, disociar, entrar a quinta, hacer ochos rodeando bien, el pie se desliza por el piso, pivot. Dejandonos llevar, dejandome llevar. Salida americana, entrada a quinta, pivot y lentamente deslizo una pierna contra la otra, la cruzo y vuelve a bajar, siempre manteniendo el equilibrio, la sensualidad, el ritmo.

"Un pedazo de barrio allá en Pompeya, durmiendose al costado del terraplén"

El Tango se baila con la mirada arriba, hombros relajados, mano en la espalda y dejandose llevar, ningún paso es ensayado, estos nacen del ritmo, mantener la pose recta y el resultado es simple y pura sensualidad, romance, nostalgia, tristeza, todo esto expresado a través del bandoneón y su suave música. Es un trance, un viaje a un momento distinto en el que las palabras no existen, las miradas se cruzan, los cuerpos se tocan, se rozan, se sostienen. Es un momento en el que dejamos de ser dos, para volvernos uno.

"Pero entre tanto tango encontré su ropa junto a mi ropa"